Investigadores de la Universidad de Almería, con el catedrático del Área de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, Manuel Cantón, a la cabeza, están participando en el asesoramiento para el diseño de la que será la primera fábrica de coches eléctricos de España, y que podría instalarse en Huércal-Overa. Es la empresa de capital almeriense 'Ecologic Tesur Cars' quien está detrás del proyecto.
Para ello, tanto el rector de la Ual, Pedro Molina, como el responsable de la empresa, Miguel Ríos, ratificaron y ampliaron el convenio que firmaron en junio del año pasado para el fomento de la investigación e innovación en diferentes campos relacionados con el desarrollo y optimización de vehículos eléctricos, «convenio se engloba en las acciones que la Ual está llevando a cabo en relación a la sostenibilidad y la eficiencia energética», según afirman desde la institución académica.
En el diseño también participará la empresa de base tecnológica 'CADIA Ingeniería', ubicada en la sede Científico-Técnica del PITA.

Este convenio permitirá que grupos de investigación de la Ual y de la Escuela de Ingeniería de Almadén, de Castilla La Mancha - con la que también hay un convenio en el ámbito de la investigación y desarrollo, y que es la otra alternativa para la ubicación de la fábrica - colaboren en distintas áreas «que permitan hacer de los vehículos eléctricos una alternativa viable para los desplazamientos urbanos». Así, los investigadores de la Universidad de Almería se centrarán fundamentalmente en aspectos relacionados con la gestión energética del vehículo, mientras que los investigadores de Almadén desarrollarán aspectos relacionados con el diseño del chasis y prototipado de vehículos.
Según el responsable de la empresa 'Ecologic Tesur Cars', las previsiones son que, en el plazo de un año a partir de la puesta en marcha de la fábrica, empiecen a salir coches eléctricos de la planta de producción. Se estima que ésta rondaría entre los 20.000 y los 30.000 vehículos anuales, y que se crearían en torno a los 300 puestos de trabajo.
El cliente prioritario de los coches eléctricos serían las administraciones públicas y tendrían un uso básicamente urbano. «La incorporación del vehículo eléctrico urbano en nuestras ciudades no solamente mejorará la calidad de vida de nuestros ciudadanos sino que, además, creará un ambiente propicio para lo que será, en un futuro muy cercano, el cambio en los conceptos de movilidad urbana, la socialización del transporte público urbano e 'intercity'», explicó Miguel Ríos.